Expropiación o irse del país, alternativas que da Venezuela a sus comercios establecidos

Caracas.- El estabecimento de una zona de desarrollo social, económico, turístico y cultural en el centro de Caracas, ha dejado a más de 500 personas sin empleo, que si no están de acuerdo, pueden irse a Estados Unidos.

Apenas el pasado lunes 23 funcionarios del municipio Libertador, donde se ubica el centro caraqueño, comunicaron a los trabajadores y dueños de 19 establecimientos comerciales la creación de esa zona especial de desarrollo.

Sin embargo el plan no los incluía, salvo la sucursal de Páramo, una cadena de café expreso que opera mediante franquicias, y que es el único negocio de la manzana expropiada que seguirá funcionando.

Los negocios expropiados se encuentran frente a la Casa del Libertador Simón Bolívar, un museo en la actualidad.

Los 19 comercios afectados incluyen a la Sombrerería Tudela, con más de 80 años de existencia, además de varios comercios dedicados desde hace más de 60 años a la venta de artículos para fiestas infantiles, coloquialmente llamados piñaterías.

Lisandro Jiménez, dueño en tercera generación de uno de esos negocios, señaló a Efecto Cocuyo “si iban a hacer esa zona ¿por qué no nos incluyeron a nosotros que tenemos décadas aquí?”.

A pesar de lo inesperado del aviso de expropiación, la alcaldía del municipio Libertador solo dio a los afectados 24 horas para mudarse, aunque les proporcionó camiones para hacer el traslado de su menaje.

“Aquí no hay grandes empresarios, sino pequeños comerciantes y artesanos, quienes tenemos toda la vida trabajando acá. Somos lo más cercano al pueblo”, dijo Freddy Rodríguez”.

Se trata de uno de los los cien artesanos que elaboraban piñatas para los comercios expropiados enfocados en negocio de las fiestas.

Los trabajadores afectados fueron convocados a una reunión, en la cual se prohibió la entrada a sus patrones, donde las autoridades del Distrito Capital les prometieron 700 mil bolívares y una despensa.

Apenas a inicios del pasado marzo, una caja con 30 huevos costaba 525 mil 100 bolívares, de forma que el pago fijado por las autoridades apenas les alcanzaría para una de esas cajas.

“Luego que nos hicieron esa promesa, el vocero, un representante del Gobierno del Distrito Capital (GDC), nos dijo que si queríamos nos fuéramos a Estados Unidos”, dijo Roberto Rodríguez, un empleado de una piñatería.

Ese testimonio coincide con el relatado por empleados en otros comercios, concluye Efecto Cocuyo.

Notimex

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