Guía para prevenir accidentes de tránsito en jóvenes

La Policía Federal, en coordinación con el Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes, realiza acciones permanentes para evitar que accidentes viales sean un problema de seguridad y salud pública.

En nuestro país, los accidentes viales son la primera causa de muerte en niños entre 5 y 14 años y la segunda causa entre jóvenes de 15 a 29 años de edad. En el caso de los accidentes en los que se ven involucrados jóvenes, ocurren principalmente en fin de semana, principalmente de jueves y domingo de madrugada, al regresar de alguna actividad recreativa.

Debe considerarse que hay factores que influyen en las causas por las que los jóvenes tienen un mayor índice de accidentes:

Experiencia: la implicación de conductores inexpertos en accidentes de tráfico es menor en la medida que sube la edad a la que se les autoriza a conducir solos. Aprender a conducir bien requiere tiempo y se necesita mucha práctica para llegar a ser buen conductor.

Sexo: los jóvenes varones sufren más accidentes mortales que las mujeres porque conducen más. Asimismo, los varones tienen una mayor tendencia a sumir riesgos y buscar nuevas sensaciones, lo que contribuye a que incurran en comportamientos peligrosos.

¿Qué hacer para evitar los accidentes?

La solución a los accidentes de los jóvenes no es fácil, pero existen algunas medidas que pueden ayudar a reducir la tasa de accidentalidad:

Mejorar la información: es importante que las y los jóvenes conozcan las causas y consecuencias de los accidentes.

Educar desde la infancia: la información vial en los colegios puede ayudar mucho a formar a los nuevos conductores; fomenta la educación vial en tus hijos y conviértete en un ejemplo.

Fijar un límite cero para la tasa de alcohol en la sangre de los conductores novatos: enseña a tus hijos que la única tasa de alcoholemia segura para conducir es cero.

Cuando se va a consumir bebidas alcohólicas, designar a un conductor que no ingiera alcohol.

La hora de manejar para los jóvenes

Las y los jóvenes solo deben manejar cuando han adquirido ciertas responsabilidades y conocimientos. Esto es cuando tengan madurez y sean capaces de entender y responder por las consecuencias de sus actos.

La recomendación más responsable es que las y los jóvenes aprendan a manejar con profesionales en autoescuelas. No dejes la formación vial de tus hijos en manos de cualquiera y considera que deben cumplir con las normativas vigentes, que se encuentran en modificación constante. Por ello, la mejor opción es aprender en una escuela de manejo, tomando en cuenta la calidad y el profesionalismo.

Recomendaciones para cuando obtengan la autorización para manejar

Los dos primeros años deben ir acompañados de un adulto que tenga varios años de experiencia.

Evitar que en los primeros seis meses conduzca de noche.

Si sospechas que tu hijo o hija podría manejar de manera temeraria o a velocidades inadecuadas, suspende inmediatamente el permiso del uso del automóvil y además muéstrale las consecuencias de dichas conductas.

Factores y conductas de riesgo

Los hombres tienen cuatro veces más accidentes que las mujeres.

Los jóvenes que viajan acompañados por sus amigos incrementan los riesgos de tener un accidente.

Por la noche, cuando las calles están más vacías, los jóvenes se ven tentados a conducir más rápido.

Jugar carreras y arrancones.

Beber y conducir.

Consejos a los papás

No es muy recomendable que jóvenes conduzcan vehículos todo terreno, pues una posición más alta se presta a conductas de prepotencia y en caso de accidente, puede haber volcaduras.

El mejor vehículo para un joven es un sedán, sin altas pretensiones ni aspecto deportivo, así como con una buena seguridad activa y pasiva.

No permitas que el joven modifique el automóvil de manera sustantiva y hazle responsable de los daños que ocasiones al auto.

Contrata taxis seguros para la asistencia a fiestas nocturnas.

Si vas a comprar un auto para tu hijo o hija, pon especial atención en la seguridad que ofrece el automóvil.

 

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