La Ciudad más Bonita de Guatemala

Después de pasar tres días relajándonos a orillas del Lago Atitlán, con mañanas soleadas y tardes de tormenta, nos dirigimos al destino principal de este viaje por Centroamérica: la ciudad de Santiago de los Caballeros. Mejor conocida como Antigua Guatemala, esta localidad fue la capital del país desde los tiempos de la colonia española hasta 1776, cuando un terremoto destruyó buena parte de los edificios históricos y se decidió trasladar las oficinas gubernamentales a la Ciudad de Guatemala.

 

Sin embargo, antes de llegar a Antigua tenemos que cambiar de autobuses en la localidad de Escuintla. A bordo del primer transporte, charlamos con un señor que no para de advertirnos lo peligroso que es caminar por aquella zona. Al llegar, decide acompañarnos hasta nuestro siguiente autobús, sin perder ni un minuto en la que es considerada una de las ciudades más violentas de Centroamérica. Militares por todos lados, miradas incómodas y un ambiente tenso. Creo que los latinoamericanos tenemos una especie de sexto sentido y sabemos reconocer cuando un sitio no es precisamente seguro. En Escuintla, todas las alarmas se activan apenas bajar del autobús.

 

Afortunadamente no tardamos mucho en volver a la ruta y, después de un par de horas viajando por la más exuberante selva guatemalteca, llegamos finalmente a destino. Nos apresuramos para dejar nuestras cosas y vamos directamente al monumento más famoso de la ciudad y un verdadero símbolo de Guatemala: el Arco de Santa Catalina. Además de estar presente en casi todas las postales de Antigua, el arco es visitado por su curiosa historia. Resulta que, a finales del Siglo XVII, el Convento de Santa Catalina llegó al límite de su capacidad y el único edificio adecuado para una expansión se encontraba al otro lado de la avenida. Ya que las monjas no podían tener contacto con la gente de la ciudad y la alcaldía se negó a cerrar el acceso a la calle, no hubo más remedio que construir un arco para unir ambos edificios. Algunos años después se instaló un pequeño reloj en la parte superior, y en los días despejados es posible ver el volcán Pacaya asomándose por el arco central.

 

El mismo tono amarillo que cubre el famoso Arco de Santa Catalina es utilizado en buena parte del resto de los edificios históricos en la ciudad. Unas pocas cuadras al norte del lugar, se encuentra la Iglesia de la Merced, que fue inaugurada en 1767 y es uno de los más elaborados ejemplos de la arquitectura barroca en Centroamérica.

 

Tanto la Iglesia de la Merced como el Arco de Santa Catalina sufrieron daños considerables durante el terremoto del ’76, y sin embargo pudieron ser restaurados o reconstruidos. Sin embargo, la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen no tuvo la misma suerte, y en la actualidad solamente queda en pie una fachada partida por la mitad. El acceso está cerrado al público por miedo a que la estructura colapse, y sin embargo es una de las postales más interesantes de toda la ciudad.

 

Uno de nuestros sitios favoritos en Antigua es el Tanque de la Unión. Se trata de un lavadero público inaugurado en 1853 que sigue siendo utilizado por los locales al igual que se hacía durante los años de la colonia española. El majestuoso volcán Agua -que parece resguardar la ciudad entera-, se refleja en el agua del lavadero, haciendo aún más increíble un sitio de por sí interesante.

 

Un viernes por la mañana, decidimos alejarnos de la ciudad y nos dirigimos al Cerro de la Cruz. Aún si no es un punto demasiado alto, su ubicación lo hace ideal para hacer fotografías panorámicas de la zona.  Aquí se lleva a cabo cada año la celebración de la Ascensión de Jesús, y en la cima del lugar se encuentra una cruz colocada en 1930. Desde entonces, es otro infaltable en las postales de la ciudad.

 

Después de viajar al aeropuerto de la Ciudad de Guatemala para despedir a Gogo, vuelvo a Antigua y decido quedarme unos días más. Visito cafés, me quedo horas leyendo en las plazas y finalmente decido cambiar algunos dólares e incluir un nuevo país a mi viaje por Centroamérica. Próximo destino: El Salvador.

Entradas relacionadas